Si hay un campo en el que se puede apreciar y disfrutar de la evolución del Albaicín, ése es el de la gastronomía. En pocas disciplinas como en la cocina se puede hablar, con tanta seguridad y contundencia, de la fusión entre raíces y vanguardia, de oferta para todos los públicos, los bolsillos, los momentos, los gustos y las sensibilidades.

El Albaicín mantiene una amplia y variada oferta de bares y restaurantes de los de toda la vida que mantienen el aroma y el sabor del clasicismo más popular. Diferentes generaciones han dado continuidad a algunos de los locales con más solera y tradición del barrio.

A la vez, se han ido abriendo otros establecimientos que, integrados en el entorno, ofrecen algunas de las especialidades más demandadas por las nuevas generaciones, desde las aromáticas comidas de sabor oriental que tan bien encajan en un barrio como en el Albaicín a locales con mucho mimo por los productos ecológicos y la muy demandada cocina vegana y vegetariana.

También es necesario resaltar que los desafíos de las nuevas vanguardias culinarias encuentran su acomodo en algunos de los restaurantes más significados del barrio. Una cocina de altísimo nivel que, sin perder las raíces, reinterpreta el recetario tradicional de nuestra tierra con las herramientas del siglo XXI, renovando la oferta de siempre a través de imaginación, investigación y osadía; dejando atrás tópicos y estereotipos.

Ahora mismo, el Albaicín vive un momento muy interesante desde el punto de vista gastronómico. Alberga algunos de los restaurantes panorámicos más espectaculares del mundo, con salones y terrazas situados frente a la Alhambra y a Sierra Nevada, que no deberían tardar en cosechar reconocimientos nacionales e internacionales por su cocina, convirtiéndose en motor de desarrollo de ese turismo gastronómico que cada vez tiene más auge y demanda.

A la vez, la oferta y variedad de otras múltiples propuestas culinarias deben servir para favorecer el dinamismo del barrio y conseguir que cada vez más gente vaya al Albaicín a disfrutar de su gastronomía de forma habitual.

Texto de Jesús Lens

Tortilla del Sacromonte

Dificultad de elaboración: baja  |    Coste del plato: bajo

Ingredientes:

–       4 huevos

–       50 gr. de jamón en taquitos muy finos y pequeños y que no  esté duro.

–       1 lata de pimientos morrones

–       1 lata de guisantes

–       1 diente de ajo

–       1 sesada de cerdo mediano entero

–       50 cl. de leche

–       sal

–       aceite

Modo de preparación:

Se fríen los ajos enteros, junto a los sesos. Cuando estén dorados, se trocean los sesos con un tenedor y se añaden los pimientos, los guisantes y el jamón. Cuando el sofrito esté listo se aparta en un bol (no es necesario escurrir el aceite puesto que habremos usado poco para hacer este sofrito).

Se baten los huevos con la leche y la sal (poca cantidad puesto que el jamón ya le da un gustito salado). Se añade el sofrito. A continuación se hace la tortilla en una sartén a fuego lento tapada.

Comentarios de la autora:

Esta receta la aprendí de mi padre, que la aprendió de mi abuela. Se preparaba con motivo de que mi padre y tíos comieran verduras y sesos, ambos alimentos muy nutritivos y necesarios en la dieta. No tiene fecha oficial de preparación, cualquier día va bien.

Autora: Estefanía Moreno Pérez

(Recogido en el libro I Concurso de Recetas Ciudad de la Alhambra – Cocina tradicional, editado por el Ayuntamiento de Granada

* La foto está recogida de la web Cocinando entre Olivos.