En el corazón del barrio del Albaicín, entre callejuelas serpenteantes que bajan al Darro y con la silueta de la Alhambra siempre recortándose sobre el fondo, se levanta la casa nazarí de Zafra. Fue construida en el siglo XIV por alguna importante familia del reino en pleno barrio de los Axares o del Deleite, arrabal del Albaicín donde los aristócratas andalusíes levantaban sus casas y mansiones. Granada, último reducto islámico de la Península, acogió a lo largo del siglo XV a numerosos refugiados, conforme la conquista cristiana iba ganando terreno a los nazaríes. La densidad de población del Albaicín se vió prácticamente desbordada lo que provocó habitualmente la ampliación de las viviendas mediante la elevación de plantas en altura, tal y como sucedió en la Casa de Zafra.

Tras la conquista de Granada, Isabel la Católica cedió a su fiel secretario, Don Hernando de Zafra varios terrenos ocupados por casas palaciegas nazaríes, entre las que se encontraba la Casa de Zafra. Al fallecimiento de Don Hernando y su esposa por voluntad testamentaria se construyó sobre estas propiedades el convento Santa Catalina de Siena. La hoy conocida como Casa de Zafra se conservó casi intacta dentro de las dependencias del convento.

Hoy la casa acoge el Centro de Interpretación del Albaicín, con el que se pretende poner en valor la casa y convertirla en la puerta de entrada y carta de presentación del  Albaicín, barrio declarado Patrimonio Mundial en 1994.

Siglos más tarde, la Casa de Zafra fue dada a conocer a finales del XIX por Almagro Cárdenas y el ilustre Rafael Gómez-Moreno, si bien no se puso en valor de manera pública hasta años más tarde, cuando en 1931 el conjunto del convento de Zafra, donde estaba  integrada fue declarado monumento histórico-artístico. En 1946 Gallego Burín, alcalde de Granada, adquiere la casa para el ayuntamiento de la ciudad, al conocer su precario estado de conservación. A partir de ese momento se han sucedido diversas restauraciones, siendo la última, llevada a cabo entre los años 2010 y 2012 la que vemos en la actualidad. En 1985, la casa pasó ser Bien de Interés Cultural, el más alto nivel jurídico de protección de un bien patrimonial.

Hoy la casa acoge el Centro de Interpretación del Albaicín, un ambicioso proyecto impulsado desde el Plan de Turismo de Granada con el que se pretende poner en valor la casa y convertirla en la puerta de entrada y carta de presentación del  Albaicín, barrio declarado Patrimonio Mundial en 1994.

El recorrido a través del Centro de Interpretación pasa por cuatro puntos temáticos: el concepto de Patrimonio Mundial, el origen y evolución de la ciudad de Granada, el Albaicín y la recreación de una casa nazarí:

En el zaguán de entrada se presenta al turista una de las claves para entender el por qué del Centro de Interpretación: desde 1994 el Albaicín es Patrimonio Mundial; este nuevo proyecto busca la puesta en valor del enorme patrimonio histórico, artístico y cultural por el cual el barrio fue incluido en la lista de la UNESCO.

  • La visita prosigue con la explicación del nacimiento y evolución de la ciudad de Granada, íntimamente ligado a la historia del propio Albaicín. Desde la ciudad íbera de Iliberri hasta la Granada de la Ilustración se repasan todas las épocas históricas, haciendo especial hincapié en las transformaciones que fue viviendo el Albaicín a lo largo de los siglos.
  • El tercer bloque temático, ya en la planta superior, nos adentra en el legado vivo del barrio, Patrimonio de la Humanidad: sus calles, plazas, miradores, casas, iglesias y restos islámicos son algunos de los elementos patrimoniales a los que el visitante se puede acercar.
  • Por último, en la sala que recoge la mayor parte de la decoración epigráfica nazarí de la casa, encontramos la explicación de cómo es la vida doméstica en las casas islámicas, tomando como referencia la propia Casa de Zafra.