Un entorno donde caben todas las personas

El Albaicín puede presumir de ser un barrio cosmopolita. En sus apretadas calles conviven desde familias que habitan el barrio desde hace tres e incluso cuatro generaciones a extranjeros jubilados que han encontrado aquí su lugar de retiro dorado; jóvenes que recorren el mundo con sus mochilas a hombros y propietarios de espectaculares cármenes. Los recién llegados deben ser conscientes de este equilibrio, a veces precario, para conseguir enriquecer un entorno donde la diversidad es norma.