Valerio Licardi se ha sumado a la Escuela de Guitarreros de Granada. No es baladí engrosar este colectivo porque estamos hablando de los mejores creadores de guitarras del mundo, como queda atestiguado en este vídeo.

Valerio vive en el Albaicín desde hace tres años y medio. Antes trabajaba en el Sacromonte, dentro de su casa. Pero desde que tuvo la oportunidad de instalarse en el Centro Municipal El Gallo, ocupa uno de los talleres de esta instalación dedicada a promover los oficios artesanos.

«Me encanta trabajar en el Albaicín. Es una fuente de inspiración», señala este romano que aprendió el oficio con violines pero cuya «pasión» son las guitarras. «Estoy consiguiendo un sonido muy diferente, producto de la suma de la tradición granadina con la experiencia italiana. En mis guitarras hay un respeto máximo a esa tradición pero aportando albahaca y mozarella italiana», añade sonriendo con ironía italiana.

«Como John Ray, el presidente de la Asociación de Guitarreros de Granada, que es canadiense, y otros extranjeros, estamos aportando nuestra experiencia a la tradición de la guitarra de Granada. Se está convirtiendo en un elemento globalizado, en el sentido más positivo de la palabra, porque está sumando muchas innovaciones, pero siempre desde el respeto a la tradición. La técnica sigue siendo la misa porque yo aprendí aquí».

Y no le falta razón a Valerio. Al igual que la mayoría de los guitarreros de Granada, sus clientes son extranjeros, mayoritariamente. «En los últimos 5 años, sólo tres de sus guitarras las ha vendido en Granada».

La guitarra se está convirtiendo en un elemento globalizado, en el sentido más positivo de la palabra, porque está sumando muchas innovaciones, pero siempre desde el respeto a la tradición»