Tristemente, es una constante. La aparición de graffiti en distintos puntos del barrio se repite una y otra vez. Pese al esfuerzo de las autoridades y las múltiples iniciativas que se han puesto en marcha para acabar con esta lacra, no se ha conseguido erradicar.

Por ejemplo, el mítico Arco de las Pesas ha presentado recientemente una renovada imagen libre de las pintadas. Esta actuación forma parte de la rehabilitación que está realizando el Ministerio de Cultura en colaboración con el Ayuntamiento de Granada en el paseo de la muralla zirí.

Por otro lado, el Ayuntamiento de Granada tiene previsto que una parte de los 15 millones de euros que va a obtener entre 2018 y 2022 como consecuencia de la Estrategia Europea de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (Edusi) sirvan para la eliminación de pintadas existentes en edificios municipales y elementos patrimoniales de competencia municipal, como fachadas, aljibes, mobiliario urbano y otros puntos del viario público de titularidad municipal.

La actuación, por valor de 350.000 euros –280.000 euros los pondrá la Unión Europea y el resto correrá a cargo del consistorio granadino–, incluye también la posterior aplicación de un tratamiento antipintadas sobre aquellos elementos que lo requieran, con el fin de facilitar su posterior limpieza en caso de nuevas agresiones por vandalismo gráfico.

La Agenda Local 21, dependiente del Ayuntamiento de Granada, también ha realizado varias actividades contra los graffiti.

Pero no todos los graffiti son «atentados». En el acceso al Sacromonte subiendo por la Cuesta del Chapiz, al poco de dejar atrás la escultura del Chorrohumo, puede observarse aún la pintura que dedicó El Niño de las Pinturas a Enrique Morente. Aunque no está en muy buen estado, esta muestra de arte callejero puede contemplarse en la pared de una de las viviendas de la izquierda.