Casa Árabe Cobertizo de Santa Inés
Siglo XIV
C/ Cobertizo de Santa Inés nº4 y Carrera del Darro 21
La casa árabe Cobertizo de Santa Inés data del s.XIV, es decir, del periodo nazarí y toma su nombre de la calle homónima. A su vez, esta hace referencia a los cobertizos o habitaciones situadas sobre la calle, que unían dos casas.
En el siglo XV se añadió al inmueble una segunda planta, aunque la transformación más radical se produjo en el siglo XIX. Es en este momento cuando el inmueble pasa a ser corrala de vecinos. Con motivo de esto, se tapiaron pórticos y galerías del patio, dejando ocultos los elementos nazaríes y se abrió un acceso a la carrera del Darro. Parte de su fisonomía original ha sido recuperada en la restauración de finales del siglo XX. Actualmente es una vivienda particular.
El acceso principal se sitúa en la calle Cobertizo de Santa Inés que mantiene la esencia del entramado urbano islámico. Se trata, pues, de una calle estrecha, sin salida -adarve-, a la que se accede por una cuesta, y que conserva un cobertizo. En la fachada trasera, situada en la carrera del Darro, se ha recreado un elemento característico nazarí, el ajimez, mirador o balcón volado de madera, cerrado por celosías que permitían observar sin ser visto.
Dos zaguanes dan entrada a la vivienda que se distribuye en torno a un patio. En el patio se dispone una alberca rectangular y una fuente octogonal de época cristiana colocada bajo el vano central del pórtico. La crujía meridional, sin pórtico, está formada por un cenador o sala estival, abierta al patio mediante cinco arcos entre pilares, rectangulares los centrales y cuadrados los extremos. Como afirma Orihuela Uzal, este tipo de sala abierta por múltiples vanos, sin puertas, es única entre la arquitectura doméstica nazarí conservada, guardando algún paralelismo con ejemplares palatinos: las salas de Mocárabes y de los Reyes del Cuarto de los Leones en la Alhambra.

Sabías que…
Esta vivienda ejemplo de la arquitectura doméstica no es visitable ya que se trata de una edificación de uso residencial cuyos moradores han sabido compaginar la conservación de la tipología propia de la casa árabe con las necesidades actuales de una vivienda residencial. Además posee el valor añadido de mantener el uso para la que fue concebida. Aunque no se pueda acceder a su interior se recomienda pasear por la Carrera del Darro y adentrarse en la Cuesta de Santa Inés a la altura del primer puente (Puente Cabrera) en el callejón del Cobertizo de Santa Inés y apreciar la primitiva fachada de la casa así como el famoso cobertizo que da nombre a la calle.
¿Quieres saber más?
Adelante, visita la página web de Agencia Albaicín