Muralla del Albaicín. Cerca de D. Gonzalo
Siglo XIV
Cerro de San Miguel
Se conoce como Cerca de D. Gonzalo al tramo oriental de la muralla nazarí del Albaicín, construida en el siglo XIV por orden del sultán Yusuf I. Su finalidad era proteger esta parte del barrio cuya población había aumentado considerablemente con musulmanes que vinieron buscando refugio de los ataques cristianos. El tramo al que nos referimos se sitúa junto a la ermita. Hacia el norte es visitable y también puede observarse desde el mirador de esta.
Esta muralla constituye uno de los elementos defensivos con mayor presencia en el Albaicín gracias a su ubicación en la cresta del Cerro de San Miguel, punto más elevado del barrio. Originalmente comenzaba en la Ribera del Darro, a la altura de la Cuesta del Chapiz, y avanzaba en dirección norte hasta la Ermita de San Miguel Alto. De ahí continuaba su recorrido hasta la Puerta de Fajalauza.
Parte de la muralla fue construida por cautivos cristianos, tal como muestran los grafitis históricos, algunos fechados en la primera mitad del siglo XIV. En ellos aparecen inscripciones en castellano y dibujos con diversos motivos, como barcos, animales o castillos. La construcción de la última cerca o muralla exterior de Granada vino a defender y delimitar el barrio de mayor proyección de la época, que llegaría incluso a rivalizar con la ciudad palatina de la Alhambra bajo las Guerras Civiles de finales del siglo XV.
Las fuentes cristianas confunden dos leyendas piadosas relacionadas con la construcción de la cerca, supuestamente pagada del rescate de un obispo de Jaén cautivo en la ciudad, Bien pudo ser San Pedro Pascual, que murió en ella el año 1300, bien don Gonzalo de Zúñiga, que daría nombre popular a la cerca. La confusión deriva del contexto de los primeros hallazgos martiriales tras la conquista de la ciudad, aunque nada tuviesen que ver con ambos prelados.
Las fuentes islámicas sí aportan datos más fehacientes. Según al-Jatib, estos muros se construyeron a iniciativa del renegado Ridwan, ministro o hayib del rey Yusuf I, entre 1329 y 1354. Esta hipótesis viene confirmada por los estudios que hizo Manuel Gómez-Moreno (1892) de las inscripciones anteriormente mencionadas. Algunas aún se conservan en zonas entre el camino del Sacromonte y la ermita de San Miguel Alto, y entre ésta y la puerta de Fajalauza.
La muralla del Albaicín tuvo una longitud de 2.300 metros, con 25 torres intercaladas y 6 puertas. De todo ello se conservan hoy día unos 1.475 metros y 2 puertas. El recorrido de esta muralla, desde el Darro hasta Puerta Elvira, sería el siguiente:
En la confluencia entre el Paseo de los Tristes y la Cuesta del Chapiz estuvo ubicada la puerta del Solecito (Bab al-Sumays), frente al puente zirí del Aljibillo. Esta puerta constituía el encuentro entre la cerca del arrabal de Axares, y la parte del Albayzín que envolvía a éste por levante, el barrio de la Casa Blanca (Rabad al-Bayda). La puerta no se conserva, pero sí el trazado de muralla que corre paralelo al Darro, aguas arriba y en su margen derecha, limitando el recinto del palacio de los Córdova. Al final de este encontramos un escalón de la muralla que servía de camino y los restos de un puente de ladrillo, que podrían corresponder al puente de los Labradores (Qantarat al-Harratin).
Desde este punto la muralla giraba hacia el Norte, quedando muy escasos restos de la misma en esta zona, hasta unos 50 metros arriba de la Vereda de Enmedio del Sacromonte. Un poco antes, sobre el mismo camino del Sacromonte, debió existir la antigua puerta de Guadix Alta. Hoy perdida, como la que estuvo en la misma cota, se encontraba junto al Peso de la Harina, del Barrio Blanco (Bab Rabad al-Bayda), correspondiente al arrabal de Axares. Una de las dos debía ser la citada en fuentes árabes como la Puerta del Osario (Bab al-Adam).
Desde la Vereda de Enmedio asciende un largo tramo de muralla por el Norte hasta la ermita de San Miguel Alto, de unos 375 metros de largo, con 6 torres adosadas a la cara externa y algunos pequeños quiebros. En esta zona hay restos de los mencionados dibujos e inscripciones, y también zonas restauradas a mediados del siglo XX, con rehurtados o añadidos en mampuesto o ladrillo, para evitar el socavamiento de los muros. La parte final del tramo no se conserva, como tampoco la famosa Torre del Azeytuno, punto fuerte que unía los lienzos de levante y septentrional. Esta torre fuerte debió formar parte de un ribat o ermita fortificada. Demolida en 1671, sobre ella se construyó la ermita de San Miguel Alto.
A partir de la ermita se conserva un largo lienzo de muralla hasta la puerta de Fajalauza, del que se conservan 275 metros de los 390 que tuvo. Este tramo presenta 4 torres, una de ellas, en quiebro hacia el suroeste, de planta pentagonal, existiendo también en la cara externa de la cerca restos de dibujos del siglo XIV, realizados al tiempo del fraguado de los muros. Este tramo termina en la puerta de Fajalauza o del Collado de los Almendros (Bab Fayy al-Lawza), una de las dos conservadas de esta cerca, conformada por una torre en la que se abre un largo pasadizo recto, cubierto por bóveda de ladrillo aplanada. Desde Fajalauza, un nuevo tramo en dirección suroeste llega hasta la segunda puerta conservada del recinto, puerta del Albaicín o de San Lorenzo (Bab al-Bayyazin).
Finalmente, desde la Puerta de la Calzada, la muralla discurría por parte de los solares ocupados por la iglesia de San Ildefonso y el convento de la Merced, para unirse a la puerta de Elvira por el costado de la misma, en los lienzos que suben desde ésta hacia la Alhacaba.
Los distintos avatares que ha sufrido la muralla, en los que perdió los numerosos torreones que la defendían, han hecho necesaria la reconstrucción de varios tramos. La intervención más afamada es la que se realizó en 2007 que recibió numerosos premios y reconocimientos nacionales e internacionales.










